• Laura C Acosta Vidales,GG

Gemología, ¿Y eso con qué se come? DGyM S1E1

Al aire el 7 de diciembre de 2019

¡Hola a todos! Yo soy Lau Acosta y hoy es un día muy especial. No sólo es hoy mi cumpleaños, sino que hoy estoy estrenando este proyecto que lleva en un cajón esperando su momento para brillar más tiempo del que quisiera aceptar.


¡Eso está genial Lau! Pero, ¿qué es de Gemas y Más? Pues les cuento que es algo que llevo queriendo hacer en varios formatos desde hace tiempo. Como algunos de ustedes ya sabrán soy Gemóloga, para quienes no me conocen todavía puede que en sus cabezas este surgiendo una pregunta que he recibido a lo largo de los años cada vez que me presento ¿y eso con qué se come? La gemología es el nombre que se le da al estudio formal de las gemas o piedras preciosas. Y ¿qué es lo que hace una piedra “preciosa” o que se considere una gema? Pues exactamente para contestar esa y muchas otras preguntas es que quiero utilizar esta plataforma.


Diamantes, rubíes, zafiros, perlas… tantas son las gemas que despiertan la imaginación y que nos traen a la mente historias de riqueza y romance. Las piedras preciosas han acompañado al hombre desde la época prehistórica, cuando caminando de un lugar a otro alguien vio un rayo de luz reflejarse en el camino y levantó una piedrita brillante con la que decidió adornar después su cuello. Por su belleza y el misterio que las envuelve, las gemas han estado al centro de mitos, leyendas, guerras y romances, y por esto a través de los siglos hemos tratado de entender y conocer cada vez más sobre las características de estos pequeños materiales de ornato. Lo que empezó como una reverencia espiritual ha evolucionado a través de la historia hasta llegar al estudio científico de las llamadas piedras preciosas: la gemología.


Ya sea que seas un joyero, un lapidario, un aficionado coleccionista, un amante de las joyas o tal vez un inversionista considerando ampliar su portafolio, tener al menos un conocimiento básico de gemología es indispensable en el mercado actual, ya que los avances tecnológicos y el incremento en el comercio internacional han llevado a las manos de los consumidores todo tipo de gemas naturales, sintéticas, tratadas o de imitación. Si bien cada una de las anteriores tiene su valor y su mercado, la mejor manera de conocer la naturaleza, calidad y valor de alguna en particular y con ello proteger tu inversión es a tener las herramientas de conocimiento adecuado para identificarlas.


Y ese es justamente el propósito de este espacio, crear un espacio en donde podamos compartir, colaborar y aprender juntos sobre este apasionante tema. Tradicionalmente el conocimiento gemológico y joyero ha sido celosamente guardado dentro de la industria y son muy pocos los medios que se han abierto al público en general. Personalmente no comparto esta creencia, creo que hoy en día viviendo como vivimos en la era de la información lo más sano es crear conversaciones honestas y directas con todos aquellos a los que pueda interesarles. Al menos a mi personalmente el conocimiento me ayuda a apreciar y valorar mucho más las cosas.


Mi intención con este podcast es compartir en unos minutos algo de mi conocimiento y experiencia en el tema. Por supuesto no será un curso académico exhaustivo del que puedan graduarse gemólogos pero al menos quiero compartir con ustedes lo indispensable para poder conocer, comprender y apreciar más las gemas en su camino. También me encantaría incorporar temas que a ustedes les interesen por lo que siempre estoy abierta a recibir preguntas sobre cosas en las que quieran profundizar e incorporarlas a estas pláticas.


Para temas prácticos mi intención es publicar estas capruslas gemológicas los días del mes que incorporen un 7. Trataré de no hacer los programas demasiado largos para no aburrirlos y tocar todo tipos de temas que puedan ser de interés ya sea de temas generales, mitos y leyendas, historias de g emas y joyas famosas, entrevistas con joyeros, con mineros y personas involucradas, reseñas de libros, películas y eventos de la industria así como cualquier otra cosas que ustedes me pidan porque como les dije hace unos minutos este espacio es para ustedes.

Para este primer episodio la meta es primero presentarme y luego compartirles qué es la gemología y qué es una gema.


Quisiera empezar por platicarles cómo empezó mi camino dentro del mundo de la gemología. Desde que tengo memoria me han encantado las piedras. Creo que era un pequeño pollito chiquitito y ya me gustaba ir recogiendo piedras bonitas con colores brillantes y transparentes. Como toda niña pequeña por supuesto que también amaba ponerme todos los collares, aretes, pulseras y demás “colguijes” que encontraba en los joyeros de mi mamá y mis abuelitas.


El momento mágico para mi llegó en unas vacaciones, si no mal recuerdo en Puerto Vallarta, cuando tenía como 7 u 8 años. Me acuerdo qué fuimos a pasear y entramos a una joyería en dónde estaban exhibidas una gran variedad de “joyas y diamantes” de colores diferentes (por supuesto que joyas y diamantes era como mi pequeño ser llamaba a las gemas) así como hermosas “rocas con cristales” como exhibidores. Yo toda emocionada empecé a preguntarle al amable joyero como se llamaban todas y cada una de ellas y el con paciencia empezó a darme los diferentes nombres, me explicó que la gran mayoría de ellos provenían de minerales que eran los que yo llamaba rocas con cristales que artistas muy talentosos habían transformado en las preciosas piedras talladas que se usan en joyería y procedió a enseñarme una pequeña colección de gemas que estaban sueltas.


Ver las pequeñas piedras fuera de sus hogares de metal, tener la oportunidad de tocarlas, levantarlas y verlas contra la luz es uno de los recuerdos más marcados que tengo de cuando era pequeña. Para cerrar con broche de oro ese día el joyero me hizo un regalo: un pequeño zafirito suelto que se convirtió en la primera gema de una colección que he seguido creciendo a lo largo de los años. No creo poder nunca encontrarme de nuevo con ese amable señor, con su mágica tienda perdida a través de los años pero desde el fondo de mi corazón le agradezco por haberme dado la primera semilla de conocimiento gemológico al enseñarme que dos de las cosa que más me gustaban de pequeña: las piedras y los tesoros de mi mamá y mis abuelitas estaban tan íntimamente ligados.


Pasaron bastantes años entre esta anécdota y el día en que mis papás me dieron la oportunidad de estudiar formalmente gemología a través del programa de Gemólogo Graduado a distancia del Gemological Institute of America, una de las más reconocidas escuelas en la materia. En mis primeras lecciones como gemóloga aprendí que para poder considerar algo una gema necesitamos cumplir ciertos re quisitos: El material debe ser hermoso, duradero y raro. Además de poder ser utilizado en joyería o como pieza ornamental.


Si lo pensamos el uso de las gemas es algo completamente primitivo para el ser humano. Una gema no se come, una gema (al menos normalmente) no da calor ni te cubre de las inclemencias del tiempo.

Sin embargo quiero que por un momento cierren los ojos y se transporten conmigo a la época en que los seres humanos éramos una especie primitiva y nómada que empezaba a destacarse entre las otras especies que habitaban el planeta. Imaginen que vamos caminando entre un refugio y otro a las orillas de un río, es la mitad del día y de repente algo salta a nuestra vista. Por un instante en el lecho del río nos pareció ver una de esas pequeñas esferitas de sol que iluminan las noches. Nos acercamos y al levantarla vemos que es un pequeño trozo de conchita, probablemente dejado ahí por un animalito que se comió una almeja, y que tiene un conveniente hoyito por el cual podemos pasar un pedazo de cuero.


Algo así debió suceder hace más de 100,000 años en África en dónde se han encontrado restos de collares de conchitas de este tipo. Porque si bien no nos da de comer ni nos cubre del medio ambiente las joyas sí hacen algo por nosotros. Son pequeños objetos hermosos que nos parecen atractivos como especie y que al adornarnos con ellos esperamos obtener la admiración de otros. Particularmente si ese otro nos resulta particularmente atractivo.


Y es por esta razón tan sencilla que las gemas han acompañado a la humanidad desde la prehistoria. Porque las hemos convertido en una herramienta para demostrar nuestra individualidad dentro de nuestra tribu.


Quiero que nos quedemos con esta idea para cerrar esta primera plática. En el próximo podcast les voy a platicar sobre los orígenes que puede tener una gema, así como que es lo que las hace atractivas. También voy a contarles como las gemas son una verdadera manera de atrapar energía en la palma de sus manos, y esto lo digo en manera literal y no en un sentido mágico o esotérico.

Les agradezco mucho que me hayan escuchado y acompañado. Por favor mándenme sus comentarios al correo: degemas@gioiadilala.com


¡Nos escuchamos en unos días!